Adaptarse al brand book como punto de partida creativo.

Los primeros encuentros con un nuevo cliente siempre son clave. Escuchar, observar y entender cómo quiere mostrarse antes incluso de sacar la cámara. Con VP Hoteles fue así desde el principio.

En aquella primera reunión hablamos de luz —clave alta, clave baja—, de fotografía de producto y de lifestyle, de imagen fija y de vídeo. Todo estaba ya muy bien definido en su brand book. Lejos de ser una limitación, fue una guía clara para encontrar el tono adecuado y empezar a construir desde ahí.

Más allá de reproducir un estilo, la colaboración se construyó desde la confianza en mi capacidad para aportar mirada, criterio y soluciones. Esa fue la base que hizo posible el resultado y que abre el camino a una colaboración que se proyecta a largo plazo.